Hay una parte de la boda que no se puede alquilar, decorar ni copiar de Pinterest: los votos. Pueden durar un minuto, pueden hacer reír, pueden dejar a media ceremonia buscando un pañuelito, pero si están bien escritos tienen una cosa muy concreta: suenan a vosotros.
Y justo por eso los votos están creciendo tanto en las búsquedas. No porque todas las parejas quieran hacer una ceremonia de película, sino porque cada vez hay más novios que quieren que la boda no parezca una plantilla con flores bonitas. Quieren reconocerse dentro del día.
Lo que está cambiando en 2026
Las tendencias de bodas que se están viendo para 2026 tienen un hilo común: menos boda de escaparate y más boda con intención. Vogue habla de celebraciones más personales y menos atadas a tradiciones de talla única. Bodas.com también apunta hacia ceremonias y decoraciones con objetos y detalles que tengan significado real para la pareja. En la práctica, eso afecta directamente a los votos.
El voto ya no tiene que ser necesariamente un discurso largo delante de todo el mundo. Puede ser una carta antes de la ceremonia, unas frases compartidas en privado, una promesa breve durante el rito civil o religioso, o incluso una mezcla de todo eso.
Opción 1: votos privados antes de la ceremonia
Esta opción está creciendo mucho porque resuelve un problema muy real: hay parejas que quieren decirse algo importante, pero no quieren hacerlo delante de ciento veinte personas mirando.
Los votos privados funcionan especialmente bien cuando:
- Os da pudor emocionaros en público.
- Queréis decir cosas muy personales que no pertenecen a los invitados.
- Os apetece tener un momento calmado antes de que empiece la rueda del día.
- Queréis que ese instante tenga fotos reales, sin escenario ni pose.
Desde el punto de vista fotográfico, es oro si se hace bien: dos personas, una carta, una respiración antes de salir, una mano temblando un poco. No hace falta montar nada. De hecho, cuanto menos se monte, mejor.
Opción 2: votos públicos durante la ceremonia
Los votos públicos siguen teniendo muchísima fuerza. No por espectáculo, sino porque convierten la ceremonia en algo que no podría estar pasando en otra boda. Son vuestros amigos, vuestra familia y vuestra historia escuchando una promesa concreta.
Para que funcionen, conviene no caer en tres errores:
- Leer una plantilla sin tocarla. Se nota al instante.
- Intentar ser poeta si no habláis así. No hace falta escribir bonito, hace falta escribir verdad.
- Meter veinte bromas internas. Una puede ser preciosa; veinte convierten el momento en un monólogo privado.
Un buen voto público suele tener esta estructura: una imagen real de vuestra relación, una gratitud concreta, una promesa posible y una frase final que pueda sostener el silencio.
Opción 3: votos mixtos
Para muchas parejas, esta es la solución más natural: lo más íntimo se dice en privado y en la ceremonia se comparte una versión más breve.
Por ejemplo:
- Antes de la ceremonia: una carta completa, sin límite y sin público.
- Durante la ceremonia: tres promesas cortas.
- Después: guardar las cartas en una caja, álbum o libro de la boda.
Esta fórmula encaja muy bien con las bodas actuales porque no obliga a elegir entre emoción e intimidad. Cada cosa tiene su sitio.
Cómo escribir votos sin sonar a copia
Si no sabéis por dónde empezar, no empecéis por Google. Empezad por una libreta y responded a estas preguntas sin intentar quedar bien:
- Qué gesto suyo os calma cuando el día viene torcido.
- Qué momento pequeño explica mejor vuestra relación.
- Qué promesa podéis cumplir de verdad, no una frase de postal.
- Qué defecto vuestro conoce y aún así ha decidido quedarse.
- Qué queréis seguir haciendo juntos cuando la boda ya sea un recuerdo.
Después, quitad lo que suene a anuncio de perfume. Los votos no necesitan palabras grandes. Necesitan palabras vuestras.
Un ejemplo de estructura sencilla
Podéis escribirlos así:
- Empieza con una escena: "Me acuerdo de aquel día en que..."
- Di que has entendido de la otra persona: "Contigo aprendí que..."
- Haz dos o tres promesas concretas: "Prometo escucharte antes de responder..."
- Cierra con futuro: "Y quiero seguir eligiéndote incluso en los días normales."
Lo importante no es que el texto parezca perfecto. Lo importante es que nadie pueda leerlo en vuestra boda sin pensar: esto solo podían decirlo ellos.
Consejo BrunSantervás
Si vais a leer votos, avisad al fotógrafo. No para convertirlo en una sesión, sino para cuidar el lugar, la luz y la distancia. Un voto privado en un pasillo oscuro puede ser precioso para vivirlo, pero difícil de recordar en imagen. Un pequeño ajuste de sitio, sin perder naturalidad, cambia mucho.
Y si os emocionáis, dejad que pase. Las fotos buenas no salen de controlar la cara. Salen de estar dentro del momento.
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